SOS Orinoco invita a impulsar la Ley que blinda el Desarrollo Sostenible del Amazonas venezolano

Con la intención de visibilizar adecuadamente los beneficios previstos en Ley Orgánica de la Mega Reserva de Agua Dulce y Biodiversidad del Sur del Orinoco y la Amazonía (LOMAB), sancionada por el Parlamento venezolano en el 2018, la ONG SOS Orinoco realizó un Foro “on line” el pasado mes de noviembre donde se concluyó que se trata de un instrumento jurídico que ofrece la oportunidad para planificar un futuro más sostenible que prescinda de la actividad minera como motor de desarrollo económico y social, y diversificar actividades más respetosas con el medio ambiente como el “ecoturismo”.

Cristina Burelli, fundadora de SOS Orinoco, quien fue una de las moderadoras, presentó el Informe que elaboraron en el 2020 que habla sobre la Implementación de la Ley Orgánica de Megareserva, la cual considera es una vía para suprimir el caos ocasionado por el Arco Minero del Orinoco (AMO), que viene afectando al Amazonas venezolano desde el 2016.

Recordó que Ley Orgánica de la Mega Reserva de Agua Dulce y Biodiversidad del Sur del Orinoco y la Amazonía fue sancionada el 27 de noviembre de 2018, por la Asamblea Nacional (Poder Legislativo Nacional de Venezuela) unánimemente; luego de su aprobación en primera discusión el 2 de octubre y de un intenso y amplio debate en las comisiones parlamentarias, la plenaria, organizaciones políticas, ONGs, las universidades y medios de comunicación.

Burelli destacó que uno de los objetivos más destacados de la Ley, es que el país pueda disponer y mantener sus mayores fuentes y reservas de agua dulce para la generación de energía limpia no contaminante, la conservación de los ecosistemas, las especies y los recursos genéticos necesarios para la reconstrucción del país. “La cuenca del Caroní tiene una potencialidad energética equivalente a más de 500 mil barriles diarios de petróleo, con la particularidad que se trata de energía limpia, económica, y relativamente sustentable. El valor de esta cuenca supera exorbitantemente todo lo que pueda representar la explotación de oro, diamante y cualquier otro mineral. Favorecer a la minería por encima del interés hidroeléctrico supondría un privilegio para un grupo reducido de la sociedad, en desmedro de todo el país”, detalló.

El recurso hídrico de Venezuela es uno de los más destacados patrimonios naturales

Para la diputada María Gabriela Hernández, presidenta de la Comisión de Ambiente de la Asamblea Nacional y Vicepresidenta del Parlamento Amazónico; la Ley de Mega Reserva es perfectamente implementable, con algunas precisiones que deben hacérsele y con una adecuada reglamentación. “Esta Ley requiere de una profundización de la descentralización administrativa, y una mayor participación e involucramiento de los Estados y los Municipios, así como de la sociedad civil organizada, en especial de las comunidades indígenas”, enfatizó.

El ingeniero Enrique Colmenares Finol, exministro del Ambiente, advirtió que la explotación que se está haciendo en el Arco Minero está destruyendo las tierras más antiguas del globo terráqueo y las riquezas que tiene el país para 500 años. Destacó la importancia de fortalecer el concepto de ciudadanía promoviendo la participación responsable en los destinos de su entorno, a través de la descentralización y regionalización política y económica con la creación de más municipios. “Es necesario e indispensable esto para lograr que los destinos de los habitantes de la región se sumen al crecimiento y prosperidad del país como un todo”.

Jorge Padrón, Coordinador de la Asociación Civil Ecológica y Social Chunikai, habló de la importancia e imprescindibilidad de retomar la institucionalidad porque sin ella no habría posibilidad real de desarrollar programas y proyectos asertivos que rescaten a las gentes y el entorno de los irreversibles impactos que genera la actividad minera existente en la zona. Dijo que la negociación debe ser el medio para mostrar y convencer sobre las ventajas particulares y colectivas de escoger el camino de una vida sana y un desarrollo sostenible a través de economías productivas cónsonas con el medio.

La especialista en materia ambiental, Marisela Rabascall, hizo énfasis en la importancia del turismo como una de estas actividades generadoras de riquezas y soportada por especiales atractivos de la región y siempre adaptada a la capacidad de carga de la misma. “Son muchas las potencialidades que ofrece la Ley de Megareserva lo que si es cierto es que para ser implementada se requiere de una reinstitucionalización de la Administración ambiental, de los recursos naturales renovables y de la ordenación territorial, así como la formación de un capital humano renovado y capacitado para su aplicación”, acotó.

Los participantes coincidieron que esta importante Ley ha sido soslayada “inexplicablemente” por el mundo político, por el mundo tecnocrático socioambiental y por las organizaciones ambientalistas e indigenistas, lo cual “creemos se debe a que no ha sido entendida en su alcance y contenido”.

El Informe

Un punto de honor de la Ley, según el Informe de la ONG; está bien definido en artículo 4: “En ningún caso se desagregarán, colonizarán, desafectarán o enajenarán las Areas Bajo Régimen de Administración Especial (ABRAE), áreas protegidas o de especial importancia ecológicas de las cuales dependen las reservas insustituibles de agua dulce y biodiversidad, para actividades mineras u otras nocivas”.

Otro de los datos destacados es que se crea la “Mega Reserva de agua dulce y biodiversidad” como un gran corredor ecológico que, sumadas todas las áreas protegidas conforman alrededor de 360.000 kilómetros cuadrados (36 millones de hectáreas). Al mismo tiempo el Informe es tajante al afirmar que la ley le reconoce un valor de suma importancia a la cuenca del Caroní y al complejo hidroeléctrico del Guri, del cual dependen hoy más que nunca el suministro eléctrico de Venezuela, para la cual debe aprobarse un plan rector y las inversiones necesarias.

La Ley introduce el término de “reserva de biósfera” (Unesco 1971), lo que otorga características especiales de protección tanto a las Abraes como a algunas zonas catalogadas como reservas forestales. Con esta modificación se pretende proteger los recursos genéticos, los ecosistemas y la diversidad biológica. Por ejemplo, la Reserva Forestal de Imataca pasaría a ser Reserva de Biósfera. Sobre el particular, SOS Orinoco aclara que Venezuela no ha generado instrumentos normativos que regulen a esta figura legal, más allá de la creación de la figura en la Ley Orgánica para la Organización del Territorio (LOOT 1983) y de los compromisos contraídos con la Unesco.

Por último y no menos importantes la Ley habla de los Derechos Ambientales de los Pueblos Indígenas y la Demarcación Sustentable de su Hábitat y Tierras (Título II). “Reconociendo lo establecido en la Constitución y en el conjunto de normativas en materia de derechos a los pueblos indígenas, la LOMAB le da un carácter de ordenación territorial al tema de la demarcación del hábitat y tierras de los pueblos y comunidades indígenas en las áreas protegidas y en aquellas de importancia ecológica. Lo enmarca en el cumplimiento de un plan de ordenamiento y reglamento de uso sustentable, el cual descarta de plano las actividades mineras u otras que contradigan los objetivos de las áreas creadas”, se lee en el Informe

Infografías elaborada por SOS Orinoco sobre la LOMAB acá

Informe de SOS Orinoco sobre la LOMAB:

https://drive.google.com/file/d/1GnxgrQ8ton_3lvc9trozXjWE8kxiHBEm/view

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s